lunes, 24 de marzo de 2014

Investigando la superficie de Marte... con un Smartphone

Puede que nos hayamos pasado con el titular, pero no está muy alejado de la realidad. Y la realidad es que desde el año 2012 la NASA está explorando la superficie de Marte con un ingenio, el Curiosity, equipado con una gran cantidad de cámaras, sensores... y únicamente dos ordenadores muy similares a un smartphones en cuanto a funcionalidades y equipamiento. Curioso, ¿verdad?

Y es que mientras el vehículo Curiosity es el ingenio más complejo que la NASA ha enviado fuera de las fronteras de nuestro planeta para investigar las superficies de otros, el ordenador que lo maneja en todo momento no es más más poderoso que tu Smartphone, el mismo que llevas en tu bolsillo. Una de las curiosidades que, pasado el tiempo, más se resalta a la hora de analizar ciertos avances tecnológicos y las razones de su éxito.

En este caso, se puso el foco de toda la tecnología en el desarrollo de cámaras, sensores y sistemas que registraran cada milímetro de la superficie de Marte. No en vano, el Curiosity es la gran esperanza que tiene la comunidad científica para determinar si el planeta rojo tuvo o aún alberga las condiciones necesarias para el alumbramiento de algún tipo de vida, aunque sea microscópica. Por eso se desarrollo este ingenio con todos los avances habidos y por  haber. Lo que se llamaría una maravilla tecnológica, pero con un corazón algo rudimentario si lo comparamos con el envoltorio.

Porque lo que impulsa al vehículo, lo que permite realizar las operaciones que desarrolla su complejo equipamiento -compuesto por 17 cámaras y diez instrumentos científicos- son dos ordenador de tecnología bastante similar a la de un Smartphone. En definitiva, nada de supercomputadores; uno principal y otro que realiza las labores de backup. Eso sí, ambos preparados para soportar los rigores, las temperaturas extremas y la radiación solar que asolan Marte.

¿Por qué razón no son estos ordenadores más poderosos? Primero por la tolerancia hacia la radiación, lo que hace que trabajen a menor velocidad y también sean menores las funcionalidades que permiten realizar. De hecho un procesador Core i7 de Intel, por ejemplo, dadas las condiciones existentes en Marte, apenas resistiría un día. De ahí que los ingenieros de la NASA se decidieran por tecnología menos avanzada pero más resistente a la hora de equipar el corazón del Curiosity.

O lo que es lo mismo, como si recorrieras la superficie de Marte y fueras grabándola con tu Smartphone. Más o menos.

Fuente: ComputerWorld.com

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