martes, 5 de junio de 2012

¿Y qué me puede pasar si me quedo sin smartphone?

Esa es la pregunta que os lanzamos hoy. Porque para algunos, quedarse sin su blackberry, por poner el caso, es la catástrofe de las catástrofes; el apocalipsis hecho realidad. Por eso, la respuesta debe ser: ¿lo tienes asegurado o no? Dependiendo del caso, la situación puede acabar bien... O con el apocalipsis.


La escena puede ser diversa, aunque igualmente trágica: caída al suelo, al agua, un niño que juega con él y no sabe dónde ha tocado... Tantas y tantas situaciones aunque con un mismo final: el smartphone deja de funcionar. ¡Terror! ¡El fin! ¡Tierra, trágame! y todos los calificativos que se le puedan poner al momento en cuestión. Eso sí, la pregunta siempre será la misma: ¿estaba asegurado?

Ahí es cuando surgen las dos posibilidades, ninguna más. Y cada una de ellas va acompañada de una reacción típica, casi instantánea:

A) Encogimiento de hombros, cara de susto y balbuceo continuo, entre otras manifestaciones: el smartphone no estaba asegurado.

B) Cara de resignación acompañada de un resoplido y asentimiento en silencio: sí, lo estaba.

¿Cómo y de qué manera se puede formar parte del segundo grupo, y así evitar el mal trago del primero? Asegurando el smartphone

¿Y eso qué supone?:

· Cobertura de los costes originados por la mano de obra, el transporte y las piezas sustituidas en la reparación del smartphone.
· Caídas.
· Golpes.
· Sobretensión.
· Derrame de líquidos.
· Temperaturas extremas.

Para todo lo demás, TeLoGarantizo.

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